Inclusión Laboral

Ad portas al segundo año de la Ley de Inclusión Laboral

Promulgada durante el segundo gobierno de la ex-presidenta Michelle Bachelet, la Ley de Inclusión Laboral se enmarca en los esfuerzos por incluir a personas que tengan algún tipo de discapacidad al mundo laboral, obligando del mismo modo a las empresas y organizaciones a cambiar paradigmas.

A partir de abril del 2018 se aplicó la Ley de Inclusión Laboral (21.015), la que impone una cuota de contratación del 1% de personas con discapacidad o asignatarias de una pensión de invalidez a empresas que cuentan con 200 o más trabajadores/as. A un año de su aplicación, comenzó a implementarse para empresas que tuviesen contratados a partir de 100 trabajadores o funcionarios/as. La cuota de contratación establecida en el decreto tiene como fin garantizar que al menos un 1% del total de trabajadores/as sean personas con discapacidad o asignatarias de una pensión de invalidez 

A pesar de que la finalidad es la inclusión laboral, no todas las empresas cumplen con esta, por lo que la misma ley dispone de alternativas a través de modalidades de cumplimiento para aquellas empresas que, por razones fundadas, no pudiesen cumplir total o parcialmente la obligación. Las razones fundadas son aquellas que derivan en la naturaleza de las funciones que desarrolla la empresa o la falta de personas interesadas en las ofertas de trabajo que se hayan formulado. Para ello, las modalidades de cumplimiento alternativas son dos:

  1. Celebrar contratos de prestación de servicios con empresas que tengan contratadas personas con discapacidad.

2. Efectuar donaciones en dinero a proyectos o programas de asociaciones, corporaciones o fundaciones a las que se refiere el artículo 2 de la ley Nº 19.885.

Fiscalización de la norma

Las empresas que tienen la obligación de cumplir la normativa tienen un plazo de 6 meses para registrar los contratos de trabajo de las personas que se adscriban a la ley en el sitio electrónico de la Dirección del Trabajo, el organismo que se encarga de fiscalizarlos.

En este sentido, la Dirección del Trabajo estableció una escala de multas para las empresas que no cumplan con la Ley de Inclusión. Esto significa que las empresas infractoras que tengan hasta 199 trabajadores deben pagar una multa de 40 UTM (cerca de $1.900.000), mientras que las que tengan 200 o más trabajadores deben pagar hasta 60 UTM. Ambas, por cada mes en infracción.

¿Cuál es el cómputo?

Durante la evaluación del primer año en curso de la ley, se dio cuenta de una evaluación positiva por parte del Ministerio del Trabajo, indicando que un 92% de las empresas habrían dado cumplimiento a la normativa. Sin embargo, solo fueron contratadas 12.000 personas con discapacidad, cifra que dista de las 27.500 que, según las cifras, deberían haber sido contratadas. 

Hoy, en perspectiva a la segunda evaluación anual, se ha establecido un plazo legal hasta el 31 de enero del 2020 dictado por la Dirección del Trabajo para que las empresas que cumplieron la norma de manera directa comuniquen su cumplimiento vía electrónica.

Mujeres, otra vez

La Fundación Descúbreme, en base a la información proporcionada por la Dirección del Trabajo y el Sistema de Información Laboral del Ministerio del Trabajo en el año 2019 dio a conocer que las y los trabajadores/as que fueron incorporados bajo la Ley de Inclusión Laboral perciben un 18,3% menos de la remuneración promedio. 

En los datos del SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad) se detalló que, a pesar de que la mayoría del universo de personas con discapacidad son mujeres,  del total de contratados, 8.579 son hombres (66%) y 4.331 son mujeres (34%). Lo cual profundiza la brecha de participación laboral femenina. Además, es importante mencionar que según la encuesta CASEN 2017 una de cada cuatro personas con discapacidad vive en situación de pobreza.

Etnográfica

Adicionalmente, es importante recordad que la Ley cumple con la iniciativa hacia la inclusión laboral de las personas en condición de discapacidad, sin embargo, no es suficiente para hablar de inclusión en las diversas esferas sociales.

Junto con establecer esta ley en el mercado laboral, es necesario transformar las prácticas culturales y sociales en el espacio espacio del trabajo por lo que esto supone intervenir en el nivel de las políticas organizacionales, las prácticas de liderazgo y de gestión, pero también en el espacio intersubjetivo de las relaciones cotidianas entre los mismos trabajadores y/o funcionarios, lo que también incluye la dimensión emocional de estas relaciones cotidianas.

Etnográfica es una consultora con más de 15 años de experiencia en capacitar, formar y gestionar culturalmente espacios libres de discriminación por medio de un diagnóstico y plan de acción para erradicar las barreras de desigualdad al interior de las empresas. 

Nuestra consultora crea un espacio fundamental para el cambio de paradigma, entendiendo la inclusión como un proceso social que se complementa con la inclusión laboral, un desafío pendiente de la gestión de rr.hh en el nuevo contexto que impone la Ley de Inclusión Laboral.

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Norma Chilena de Calidad 3262

La revolucionaria norma que promueve la disminución de las desigualdades de género en las empresas

Norma Chilena 3262: Igualdad de Género y Conciliación de la Vida laboral, Familiar y Personal. Ese es el nombre y apellido del sistema de gestión que reúne los esfuerzos por avanzar en igualdad de género y corresponsabilidad laboral, situando la reflexión dentro de las empresas y que además, promete aumentar la productividad laboral.

La iniciativa que impulsó SERNAMEG (Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género) es una invitación a empresas e instituciones, sin importar el rubro, a promover la participación laboral femenina, contribuir a su autonomía económica y fortalecer sus capacidades.

Para concretar los objetivos de la normativa de carácter voluntario es necesario que las empresas adopten un programa de prácticas que se enfoque en la corresponsabilidad laboral, familiar, personal y la equidad de género.

Los beneficios son muchos: mejoras en la capacidad de atraer y retener talentos, entregar productos y servicios, en el desempeño y la motivación para quienes son parte de la empresa y en ese sentido, mejora la productividad de la misma. Además, se logra reflejar una posición de vanguardia e innovación en el mercado, atendiendo al escenario actual.

 Los cambios consisten en un conjunto de procedimientos y prácticas de gestión cuyo fin es alcanzar un cambio cultural para así reducir las brechas de género e incorporar medidas que favorezcan la conciliación y corresponsabilidad en las organizaciones, mediante la incorporación de medidas que promuevan la igualdad de oportunidades.

La norma establece requisitos mínimos que se deben cumplir dentro de las organizaciones para mejorar la eficiencia y promover un mayor compromiso con el desarrollo y bienestar de las personas, en pos de promover la igualdad de oportunidades dentro de la organización y/o empresa.

 Realidad laboral: en los tacones de las mujeres

La Dirección del Trabajo dio a conocer en el año 2019 un incremento del 17% en las denuncias por acoso, mientras que las denuncias de acoso sexual alcanzaron un 31% y las denuncias por acoso laboral aumentaron un 14% con respecto al primer semestre del 2018.  

 El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social, publicaron en enero el estudio “Radiografía de la Mujer en la Última Década”, el cual abordó distintas temáticas atingentes a las desigualdades de género en el territorio nacional.

Un aspecto positivo corresponde al aumento de la participación laboral femenina en un 4%, y en el mismo sentido, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló que la brecha salarial entre hombres y mujeres cayó de un 31,4% a un 29,3% en el 2017. Sin embargo, el ranking Imad 2019 (Mujeres Empresarias y UC) reveló que apenas un 15% de mujeres se encuentran en directorios, y es más bajo en empresas nacionales que en multinacionales.

A juicio de ONU Mujeres, al planeta le tomarán 70 años para llegar a cerrar la brecha salarial y así, equiparar la cancha para hombres y mujeres. Evidentemente, no podemos esperar tanto tiempo, y es por esta razón que el cambio lo tienen en sus manos las empresas y organizaciones. La norma es una iniciativa que da ese primer paso. 

Estos datos se enmarcan en una triste realidad: Chile es el país con la cuarta participación laboral femenina más baja en comparación con los 36 países que forman parte de la OCDE y uno de los peores posicionados en materia de brecha salarial de género y con una representación femenina en altos cargos que supera con dificultad, la cuarta parte.

La investigación titulada Do firms respond to gender pay gap transparency? elaborada por distintas universidades estadounidenses y europeas concluyó que la brecha de género se reduce cuando las empresas hacen visible la problemática de género. Según el estudio, si las empresas compartieran más información sobre cuestiones de género que las atañe, también podrían aumentar el número de mujeres contratadas ya que propiciarán un ambiente en el cual se puedan sentir seguras y comprendidas.

Carola Naranjo, especialista en políticas de igualdad de género de la Consultora Etnográfica+, comenta que “esta norma de igualdad de género y conciliación laboral una revolución en el ámbito de las empresas,  puesto que se viene a hacer cargo de desigualdades laborales históricas, además promueve el buen trato laboral y ambientes libres de discriminación. Es en esencia un sistema de gestión tremendamente moderno que está acorde con los tiempos que corren”, afirma la especialista. 

La normativa da un primer paso para la igualdad laboral. Durante el proceso de implementación de la NCh3262 es importante realizar acción, difundir, capacitar y sensibilizar a todo el personal de la empresa para lograr cambios profundos y que puedan ser perdurables.

Etnográfica+

La consultora Etnográfica+ se sitúa en el cambio con 15 años de experiencia siendo pionera en la asesoría en la gestión de cambio cultural dentro de las empresas u organizaciones que deseen establecer relaciones laborales sin discriminación de ningún tipo y que fortalezcan el desarrollo humano de la sociedad en su conjunto.

Para Naranjo, los cambios que se producen al interior de las organizaciones son notables, en nuestra experiencia como consultora que implementa esta norma, hemos sido testigos de cambios organizacionales y en las personas que se traducen en empresas más inclusivas, que valoran el talento diverso y sobre todo los trabajadores y trabajadoras sienten mayor apego y orgullo de su organización, finaliza la experta. 

Si quieres que tu empresa u organización sea parte del cambio, y además asegure la certificación de calidad con la norma, contáctate con el Equipo de Etnográfica o visita nuestras redes sociales.